Recibiste tu reporte y ves una lista larga de alimentos en verde, amarillo y rojo. Antes de vaciar tu alacena, entiende cómo se lee.
1. Niveles de reactividad
Los alimentos suelen agruparse por intensidad: sin reactividad, baja, moderada y alta. Empieza por los de reactividad alta y moderada; los de baja reactividad casi nunca se retiran todos al mismo tiempo.
2. Alimentos que comes seguido
Si un alimento que comes diario sale reactivo, es candidato prioritario a revisar. Si un alimento que nunca comes sale reactivo, puede deberse a reactividad cruzada.
3. Reactividad cruzada
Indica alimentos que podrían reaccionar por parecido con otros. Te ayuda a planear sustitutos que no te generen el mismo problema.
4. Marcadores de barrera intestinal
Zonulina: regula la apertura de las uniones entre células intestinales.
Ocludina: proteína estructural de esas uniones; respuestas contra ella pueden indicar daño en la barrera.
LPS: fragmentos de bacterias que, si pasan a la circulación, generan inflamación.
Cándida: su sobrecrecimiento se asocia con mayor permeabilidad.
Si estos marcadores salen alterados, tu plan debe incluir reparación intestinal, no solo quitar alimentos.
5. Muchos alimentos reactivos
Cuando salen muchos alimentos reactivos al mismo tiempo, casi siempre hay un problema de barrera intestinal detrás. La estrategia no es quitar 40 alimentos, sino reparar el intestino y priorizar.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que quitar todo lo que salió en amarillo? No. Tu especialista te ayuda a priorizar según tus síntomas.
¿Cuándo repito el test? Lo habitual es después de varios meses de plan, para medir cambios.
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